Un recurso gratuito de oración de CBA Orlando¿Necesitas ayuda ahora?

Frente 8 — El Peso

Orando sobre el dinero y el trabajo.

Seamos honestos sobre lo que esta página no hará. No te dirá que suficiente fe produce un número más grande. Esa enseñanza ha dañado a mucha gente, y no es lo que Jesús dijo.

Pide con claridad. "Cada día" es un horizonte corto.

El pan nuestro de cada día, dánoslo hoy. No el pan de este trimestre, ni un colchón, ni seguridad — el de hoy. Es una petición deliberadamente pequeña, y es la que Jesús enseñó. Ser específico no es ser codicioso. Di el número real en voz alta.

Luego pide que tu puño se afloje.

Esta es la oración más difícil y la que cambia las noches. Pide que esa cifra deje de ser lo que decide si estás bien. Algunas de las personas más tranquilas de la Escritura andaban cortas de dinero y no estaban siendo castigadas por eso.

Preocuparse no es trabajar, aunque se sienta así.

Jesús pregunta quién de ustedes, por preocuparse, añade una hora. Genera todas las sensaciones físicas del trabajo — pecho apretado, números dando vueltas, insomnio — y no construye nada. Decirlo no es un reproche. Es permiso para parar a medianoche.

Haz el trabajo a la luz del día.

El presupuesto. La llamada al acreedor. La solicitud que no terminaste. La conversación honesta con tu cónyuge sobre dónde están de verdad. La oración no sustituye la llamada — es lo que te hace capaz de hacerla.

Esta semana

  1. Di el número en voz alta a Dios, exacto, en vez de cargarlo como niebla.
  2. Pide por hoy, no por todo el año. Hazlo otra vez mañana.
  3. Escribe una tarjeta: la necesidad específica y la fecha. Observa qué pasa en noventa días.
  4. Haz esta semana una llamada que has estado evitando — acreedor, empleador o familia.
  5. Da algo pequeño mientras andas corto. Es una instrucción extraña y consistentemente afloja el puño.

Una oración para esta noche

Padre, aquí está el número, dicho en voz alta: [dilo]. Pido con claridad, porque Tú mandaste pedir pan un día a la vez. Ahora la petición más difícil: afloja mi puño. No dejes que esta cifra decida si estoy bien, y no me dejes medir tu amor por mi saldo. Dame valor para las llamadas que he estado evitando, y dame lo suficiente para hoy. Amén.

Profundiza

El Peso — Dinero, trabajo, deuda, un empleo perdido, un cuerpo cansado.